La Argentina Gourmet

Entrevista a Ramiro González


22 de octubre de 2015

La Argentina Gourmet

Compartimos la nota que le hicimos a Ramiro en el número 1 de nuestra revista. También el audio de su visita a Degustando la vida 2014 y el video donde canta "Poquito" junto con Juan Quintero.

Foto: Laura Ciámpola
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Cuando contactamos a Ramiro para hacer esta entrevista, aceptó con gusto a responder por mail dada la distancia y también el tiempo que le lleva la gira que encaró en las últimas semanas justo antes de presentarse en el ND Ateneo, en Buenos Aires con  Riojanos. 

-Circulan por la Web declaraciones suyas en las que expresa su desagrado por la burocracia y postergación eterna que sufren los artistas en las provincias al tener que moverse siempre hasta Buenos Aires para cualquier gestión. ¿Por qué cree que ocurre eso? 
-Mis declaraciones sobre la postergación, tienen correlación con hechos puntuales, como que no existan en las provincias dependencias dependencias oficiales de organismos del Estado nacional, o que si existen los trámites primero deben llegar a Buenos Aires donde siguen su curso como si se iniciaran allá y luego vuelven al interior, en una era donde la conectividad y la programación nos proveen herramientas para realizar las cosas en un determinado lugar sin depender tanto del centralismo. ¿Por qué hay camiones fábricas de DNI dando vueltas por el interior y no hay fábricas en las provincias? Con el mismo criterio podemos hablar de Cultura, Educación, Ciencia y Tecnología. Los planes y programas son nacionales pero se entregan por correo en Capital Federal.

-Es tal vez la continuación de la misma lucha que iniciaron el Chacho, Facundo? Buenos Aires es usurpadora del federalismo que supuestamente defiende?
-No creo que sea la misma lucha, cada revolución es epocal como bien lo dice Roberto “Tato” Iglesias, sociólogo y fundador de la Universidad Trashumante, refiriéndose a que las luchas no son iguales a lo largo del tiempo, existen factores socio-culturales en cada contexto que condicionan y definen pautas. Tampoco hay que echarle toda la culpa al Estado nacional, yo creo que es más responsabilidad de los gobiernos provinciales y su pereza de gestión que del Estado nacional. En los últimos años han cambiado muchas políticas que nos facilitan cosas que antes eran inaccesibles, y ese es un gran avance, yo estoy feliz de que sucedan esos avances. Y que haya determinación en ese sentido para mí es importante, pero no me conformo, porque lo que hace este gobierno no es sobrenatural, es lo que corresponde, es lo que deberían haber hecho otros gobiernos que durmieron la siesta en lugar de hacer lo que les correspondía por mandato popular, debería haber una ley que sancione a los políticos que prometen hacer cosas y no cumplen porque es un compromiso asumido con el soberano, y creo que si alguien asume un compromiso debe hacerse cargo de meterse donde se mete, para eso tienen asesores, si no cumplen que se los sancione o no se les permita asumir nuevamente un cargo público. 

-En su composición Los Amanecidos hay un pasaje que dice “soy riojano hasta el dolor”. ¿Qué expresa esa frase?
Los Amanecidos, dice eso por una cosa muy precisa relacionada con algo que menciona antes cuando digo “soy del Chacho, de Facundo, de Varela y nadie más”. Yo venía leyendo varios libros de historia sobre La Rioja, como “Los Coroneles de Mitre” o “La Rioja de los Hechos Consumados”, de Ricardo Mercado Luna, “La Rioja Heróica”, de Dardo de la Vega Díaz, más otros libros de Héctor David Gatica, Arturo Marasso, muchos autores que me hacen sentir orgullo de ser de donde soy, y una día pasando en frente de la plaza 9 de Julio donde por aquél entonces funcionaba el IPSAS, ahora Registro Civil, había un pasacalle con la cara de los tres caudillos Peñaloza, Quiroga, Varela, y un cuarto que es el ex presidente Menem, me sentí mal, porque muy por el contrario Menem representa más los intereses extranjeros que de un país federal, fue la puerta de acceso al neoliberalismo salvaje y las consecuencias que todos conocemos. De ese dolor, del dolor de que cada vez que a uno le reconocen la tonada norteña y preguntan de dónde es y dice de La Rioja la comparación es directa con el ex presidente y no con esos valores del federalismo, mucho menos con personajes verdaderamente ilustres como Joaquín Víctor González, por ejemplo. Habla del dolor de saber que nuestra provincia está vinculada en el inconciente colectivo del resto del país con un personaje nefasto de nuestra historia.

-¿Los 20 años que lleva viviendo en Córdoba tienen relación con las palabras añoranza, dolor,  nostalgias, penas, que uno escucha en algunas de su canciones?
-No para nada, sucede que por ahí lo que se conoce de mi obra es un pequeño porcentaje que no representa demasiado lo que pienso, sino que más bien son pinceladas de un sentir mucho más amplio. Con eso no quiero decir que no le he escrito a La Rioja desde la añoranza, es evidente que después de casi 20 años uno sienta cierta nostalgia por algunas cosas, de todas formas es cierto también que ese desarraigo fue un poco una elección. Creo que en el fondo no sabía si me iba para no volver, ni lo sé. Vine a Córdoba que está vinculada a mi vida desde siempre, mi mamá nació en un pueblo del interior de esta provincia donde mi abuelo ejercía la docencia y fue el primer docente de ese pueblo, si bien mis abuelos maternos son riojanos desde que yo vine a este mundo ellos vivían en Córdoba. Amo esta provincia tanto como a La Rioja, según me cuentan en mi familia yo aprendí a caminar acá. No se, me vine y me quedé, mis hijos nacieron aquí, tengo mi vida armada en este lugar. Escribo desde aquí, a veces pensando en La Rioja.

-¿Qué le ha aportado Córdoba a su manera de componer?
-Siempre cuento que me vine a buscar algo desde lo músical y que me di cuenta al poco tiempo de estar que ya lo traía en mí, que estaba impregnado de eso y no me daba cuenta, es algo relacionado a la identidad musical de un lugar, eso en La Rioja está en cada casa, tenemos la Chaya y es inevitable que uno lleve ese pulso de caja golpeada acompasándonos el andar, ese cantito en la tonada esdrújula, la oralidad de las coplas y recitados en las Chayas, eso es algo muy del riojano. Es decir, me dí cuenta que lo que buscaba afuera estaba precisamente en el lugar que acababa de abandonar en esa búsqueda. Sin embargo Córdoba me aporto otras cosas que en La Rioja no estaban tan a la mano, sobre todo desde lo musical, cuando en La Rioja ni siquiera asomaba un ritmo rioplatense yo acá me andaba mezclando con las murgas, la música afrolatina, en ese entonces no era tan accesible como ahora, internet daba sus primeros pasos en nuestra vida. Ahora es todo más accesibles desde cualquier rincón del planeta donde uno pueda conectarse a la red de redes.

-¿Que otras cuestiones de la La Rioja le producen alegría además de la Chaya? 
- Me produce alegría ver que muchas cosas están cambiando para bien, que hay una generación nueva con otros valores, me da alegría que la juventud haga una patriada por la educación pública y defienda la democracia de la UNLAR. Me da alegría cuando el pueblo elige cambiar la política viciada de siempre. Cuando La Rioja se pone de pie en la Plaza y dice que no quiere la Megaminería contaminante, cuando nos comportamos como hermanos que defienden su suelo y sus sueños.

-Podría establecerse una analogía entre lo que cuenta su tema La cosechera perdida y lo que cuesta que La Rioja sea reconocida como una excelente  pero silenciosa productora de vinos, aceitunas, dulces, músicas, pinturas y todos los etcéteras que se le ocurran? 
-La Cosechera Perdida está inspirada en una fotografía del mendocino Máximo Arías titulada “La María Elena”, y habla sobre la realidad de los obreros golondrina que trabajan en la cosecha de la vid. Yo creo que, lo digo desde afuera, cada vez más se reconoce a La Rioja como productora de vinos, y otros productos de la tierra. Si no es en mayor medida no depende de afuera, cada paisano que visita La Rioja queda maravillado con su paisaje, su gente, sus vinos y productos regionales, por lo menos es lo que me comenta la gente cuando viajo por distintos lugares del país y converso con ellos. 

-¿Ocurre como creemos algunos que sus melodías y sus fraseos tienen grandes diferencias con los músicos riojanos de su generación? ¿Quiénes han influido en su manera de hacer música?  
-Como te decía antes, mi obra es bastante más amplia de lo que se conoce por mis discos, y el regionalismo que expresan algunas canciones referidas a La Rioja son una pequeña parte, creo que esa es una razón por la cual debe notarse alguna diferencia, en realidad no me doy cuenta, si la hay no es intencional. Puede ser que Vidala sobre Vidala no tenga una melodía vidalera, pero no hay una intencionalidad. A mí me gusta la música en general y tampoco me quedo con el folklore, cuando yo empecé a tocar folklore andaba con una guitarra eléctrica prestada haciendo covers de rock nacional. Me gusta el jazz, el rock, el pop, la música latinoamericana, lo que se me cruce lo escucho, y disfruto mucho de eso cuando viajo. Encontrarme con otros músicos y descubrir que hay un gran país musical lleno de creadores y de intérpretes, la mayoría de ellos desconocidos y de una calidad descomunal, eso es una cosa que me enorgullece. Cada vez que viajo vuelvo con varios discos de artistas independientes que se acercan a mis recitales y comparten conmigo sus materiales, eso es hermoso y me da mucha alegría porque siempre que viajo lo hago acompañado de su música, sus libros y aprendo muchas cosas sobre otros lugares, todo el tiempo. Por lo tanto creo que sería difícil decir quienes han influido e influyen en mi música porque la lista es enorme. Pero si tengo que mencionar a algunos de mi formación inicial en La Rioja y son para mí fundamentales podría decir Pica Juárez, Pancho Cabral, el “Cabudo” Alfredo Romero, el Rioja Trío, Julio Olivera Chazarreta, Ramón Navarro, Luis Chazarreta, Nelson Scalisi, Camilo Matta, La Bruja Salguero, Carlos Ferreyra, mi viejo el Pympe, mi hermano Mario, Kike Álamo, Quito Carballo, El Tata Duarte, La Tona Páez, Chito Zeballos, Daniel “Pala” Palacios, “Chito” Luna Moreyra, y eso es sólo una pequeña parte de mis influencias de La Rioja entre muchos otros. 

-Una vez le escuché decir con orgullo que su barrio Facundo Quiroga ha parido un músico en cada cuadra, que cree  ha habido allí para que eso ocurra?
-No sé, a veces digo cada barbaridad, jeje. En realidad lo decía porque en mi barrio hay muchos cantores, pero también en otros barrios. La Rioja tiene eso, si te fijás bien cerca de tu casa te vas a dar cuenta que hay algún músico que toque la caja o la guitarra, que cante o recite, cuando vuelvo me llama mucho la atención, cualquiera agarra la guitarra y canta, y ya sale otro al cruce con un recitado hermoso. Por suerte no es sólo de mi barrio. Pero para que te des una idea en mi cuadra vivían Adrían Rodríguez, autor de la “Zamba del enamorado” y de la primera formación de Los Amigos, mi hermano Mario que actualmente es integrante de Ecos Del Cerro, Martín Molina Torres, Andrés Cejas, artesano de bombos y cajas y gran percusionista, “Cachete” Espinosa, hijo del tremendo guitarrista Lucho Espinosa, en la esquina de casa Albano Rodríguez. No sé, eso sólo en mi calle Charrúas...
 
-¿Cómo surgió Riojanos? Qué lo une a los otros músicos que lo integran además de La Rioja? ¿Cómo sigue ese proyecto?
-Riojanos nace de una necesidad de juntarnos a compartir con otros tres amigos con quienes nos conocemos desde hace mucho tiempo, hemos compartido nuestras vidas, y muchísimos escenarios. Pero con quienes nos une una relación afectiva muy grande, Joshó González es de la vuelta de mi casa, fue alumno de mi mamá en la escuelita del barrio, es primo de Emiliano Zerbini, con quien yo toqué por casi 5 años como guitarrista y arreglador de su banda y de dos de sus discos (“Ofrenas” y “Canción Pueblera”). Y a Pica Juárez le debo un poco esta inquietud de componer, el fue de los primeros en alentarme a seguir escribiendo, y sacarme a tocar en otras provincias, es algo que le voy a agradecer siempre. Con él compusimos “Padrecito de los Pobres” en homenaje al Chacho Peñaloza y hemos andado por inumerables escenarios del país compartiendo nuestras canciones. Somos como hermanos de la vida. El 4 de junio vamos a estar presentándonos en el Teatro ND Ateneo de Buenos Aires, lo cual es un gran desafío para nosotros, está siempre la idea de dejar un testimonio de esta juntada en algún CD pero por ahora nuestro principal objetivo es encarar con seriedad esta presentación en el Teatro, donde vamos a tener como invitados de lujo a La Bruja Salguero, Natalia Barrionuevo y el queridísimo Ramón Navarro.

-¿Qué otro proyecto tiene en el futuro?
-Dentro de mis proyectos a futuro que son muchos, por suerte, está grabar dos discos como solista que quedaron postergados, ahora empezamos a grabar un disco junto a José Luis Aguirre con quien conformamos el Amicho Dúo y es un tremendo compositor e intérprete de Villa Dolores, Córdoba. Estoy trabajando en un documental sobre el poeta chileciteño Tin López, un disco junto a otros artistas sobre la obra de Ramón Navarro quien está colaborando con el proyecto en el que muchos jóvenes lo abrazamos desde su obra, como un reconocimiento al gran aporte que hace constantemente a nuestra música popular. Siempre está el anhelo de poder grabar Padrecito de Los Pobres. Estoy trabajando en la composición de varias obras. Muchos proyectos y felíz de poder empezar a encararlos.

Nota de la redacción: La función de Riojanos en Buenos Aires el 4 de junio de 2015 se llevó a cabo con gran éxito. Riojanos sigue su recorrida por el país. 


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