La Argentina Gourmet

Epifanía Núñez, artista multifacética


22 de octubre de 2015

La Argentina Gourmet

Aunque nació en Formosa, adoptó La Rioja como su lugar en el mundo. De perfil bajo pero de carácter firme. Amable y sincera como pocas. Textos: Dumas. Fotos: Diego Díaz. Fotos de las obras: gentileza E. N.

Epifania Núñez en plena tarea en su taller. Foto: Diego Díaz.
Click en la foto para ver galería
Nació en Francisco del Laishi, un pueblo a 60 km de la capital formoseña, pero la crisis económica del 89 y el amor por un artista rosarino enamorado de La Rioja (Juan Carlos Tagliarini, su marido) la trajeron a estos pagos.
Creció junto a sus padres en una familia numerosa compuesta por 7 hermanos y gran cantidad de tíos  y  primos. Siempre le gustó el contacto con la naturaleza y los juegos simples de los niños que se criaron sin los peligros de esta época. Aún hoy su mayor placer es el escaparse a disfrutar de la paz del campo.
Epifania Núñez es artista plástica, profesora en Artes Visuales y Licenciada en Creatividad educativa.
Sus comienzos en la actividad artística fueron en Escultura y Pintura con técnicas muy variadas: Uso de madera, cemento y hierro en la primera y,  acrilícos,  óleos y acuarelas en la segunda.
Más adelante incursionó en la artesanía a partir de  investigaciones sobre obras arqueológicas, dentro del rubro específico de la cerámica, rama del arte que marcó su estilo para siempre. 
Es característica de sus trabajos en cerámica la influencia indoamericana que consiste en rescatar técnicas y diseños del arte de los pueblos originarios.

-¿Cuándo surge en vos tu interés por las artes plásticas y de donde crees que viene? 
-Desde niña, dibujaba y pintaba mucho, en la escuela me destacaba en eso. Un día  descubrí unos cuadernos con dibujos que eran de  mi papá (Silvio Núñez) me impactaron y despertaron más mi interés, eran unos dibujos en tinta china con plumín, rostros muy bien logrados. Ya en el secundario era muy marcada la tendencia o mi inclinación al arte, participaba en todos los concursos y competencias artísticas, gane varios premios. Sin dudas la herencia  venia de mi padre, el también desde pequeño dibujaba excelente, pero no siguió, no pudo estudiar, en esa época no se podía, ni pensarlo. Cuando me preguntaron que quería estudiar dije: ARTE. Mi padre me apoyó totalmente, fue una manera de seguir lo que el no pudo. Desde entonces me dedique exclusivamente, fui a Corrientes capital, donde estudié la carrera de artes visuales, participé en talleres concursos, salones  y luego fuí a Rosario, Santa Fe donde seguí estudiando el profesorado en Bellas Artes. Me perfeccioné y participé en muchos eventos y actividades culturales de la región  y en todo el país sin interrupciones hasta hoy.
¿Cuál es la etapa que más disfrutas de tu actividad?  ¿Podés llevarla a cabo a menudo? 
Para mí el arte es una manera de vivir. Disfruto mucho  de todas las etapas, cuando voy al campo o a la montaña a extraer la materia prima , cuando estoy en el taller sin prestar atención noción al tiempo y a lo que pasa afuera, cuando abro el horno o experimento con nuevas técnicas y materiales. También cuando simplemente me siento y dejo que broten las ideas, formas nuevas, imágenes, colores, texturas, sensaciones, emociones; pero hay una cosa en particular que me colma:  observar las obras terminadas.  Allí se me sacuden las tripas. Esa es lo mejor. Puedo estar horas sintiéndolas, haciendo el recorrido mental desde donde surgió y cómo se transformó. Eso es mágico. Y lo hago muy a menudo, por supuesto.

Epifanía realiza una gran variedad de vasijas, botijos, pipas y pucos. También tiene una línea de utilitarios como cazuelas de diferentes tamaños y formas, hechas totalmente a mano con técnicas tradicionales. Interviene en todos los procesos de elaboración desde la recolección de la materia prima hasta el final del proceso.
Utiliza técnicas de rodetes y modelado directo, la pintura engobe (arcilla liquida y óxidos minerales como el óxido de hierro, óxido de manganeso y pigmentos  naturales) preparados por ella misma de manera artesanal.
Las arcillas rojas y blancas de diferentes calidades que utiliza son extraídos de diferentes sitios de la provincia.
También realiza esculturas, pinturas, dibujos y murales de técnicas mixtas.


-¿Cómo es ser artista en La Rioja? ¿Sentís apoyo de las instituciones relacionadas con Cultura? ¿Solventás vos misma tus exposiciones?
-Ser artista en La Rioja, como en tantos lugares, es ser solitario, un artista de talleres adentro. 
Cuando la lucha por un lugar, un espacio, un reconocimiento,  una identidad es tan solitaria, sentís eso.
Con respecto a las instituciones, puesto que no hay una política clara, eficaz, el apoyo siempre es a medias, aunque haya buenas intenciones de algunos funcionarios no alcanza.Con respecto a las muestras, exposiciones, viajes,  sí, los solvento yo misma.

-¿Qué te ocurre cuando ves que la obra de los artistas aparece mal expuesta o que las elecciones de los espacios a veces se definen por cercanías, amiguismos o contactos, etc?
-Lamentablemente esta conducta está instalada en nuestra sociedad. Y no lo sufrimos solamente los que estamos en el arte, por supuesto que me desagrada, me parece injusto y contaminante. De todas formas, mi política es siempre la de no llorar sobre la leche derramada, sino que trato de agudizar el ingenio y la creatividad para resolver situaciones negativas buscando diferentes alternativas, tratando de mejorar o transformar. Seguir a pesar de todo y que nada empañe esta actividad tan ligada al disfrute y a la belleza.

-¿Qué sentís que le falta a La Rioja para que sus artistas sean reconocidos a nivel nacional o internacional?
-Desde el estado faltan políticas eficaces, eso resolvería muchas cuestiones. Es necesario facilitar la actividad, motivar a los artistas, fomentar que se organicen y se agrupen, escucharlos.  Eso ayudaría mucho a las gestiones, la proyección, el intercambio con otras provincias y otros países.
Por nuestra parte,  los artistas, también es necesario tener una actitud positiva, una apertura mental. Soy una convencida de que el secreto está en hacer, hacer y hacer.  Nada se logra sin sudar la camiseta. Esto facilitaría  el crecimiento en todo sentido.

-¿Es importante para vos ejercer la docencia? Cuál es tu experiencia al respecto? Que aprendés de tus alumnos?
-Sí, es importante, aunque  siempre prioricé la producción en mi taller.
Mi experiencia como docente  fue muy positiva,  dí clases en todos los niveles en la educación formal, como también en forma particular. La docencia es enriquecedora siempre que tengas actitud amplia, abierta, flexible y estés dispuesto a dar y recibir.
Dicté infinidades de cursos y talleres a lo largo de todo el país, mientras realizaba mi investigación sobre arqueología y artes en general. Recogí  e intercambié  tantas experiencias que mis obras se nutrieron mucho de ellas.

-En la película inglesa “Todas las mañanas del mundo” se plantea que el artista hace arte para sí mismo, porque no lo puede evitar y que poco importa si a los demás les gusta o no. ¿Vos pensás que es así? -Creo que si el artista primero hace arte  para sí mismo, sin condicionamiento alguno. Simplemente se deja atravesar no lo puede evitar. Pero no termina ahí sino que lo trasciende, se proyecta más allá de él  y  inmanejable, adonde llega y cómo llega. Su obra ya no le pertenece sino que se transforma y cobra nuevos sentidos y significados. 

¿Qué es lo que tenés la nacesidad de transmitir con tu arte?
-Quisiera transmitir la importancia de encontrarnos a nosotros mismos, la búsqueda de lo auténtico, lo simple, lo bello, lo natural, lo puro, lo mágico. 
El mensaje está en los materiales que elijo, en las técnicas, en las formas, los símbolos, los colores y en la obra toda.

Compartir esta nota en