La Argentina Gourmet

Celedonio Lohidoy y su mejor lugar para comer.


30 de mayo de 2016

La Argentina Gourmet

Inauguramos esta sección en la que tendremos un invitado contándonos sus preferencias gourmet. ¡Gracias, Celedonio por ser el primero!

Click en la foto para ver galería

Texto: Dumas. Fotografías: Carmen Manresa.


Es el máximo referente argentino de la joyería moderna. Sus diseños son elegidos por Kenzo, pasando por la protagonista de Sex and the City hasta la reina Máxima de Holanda. Y él, Celedonio Lohidoy, que cree que todo pasa sólo por el amor con que uno hace lo que hace, disfruta de las cosas simples de la vida cada día. Entre ellas, la comida. En exclusivo para La Argentina Gourmet nos cuenta algunos detalles de sus gustos a la hora de elegir un lugar para comer.

-¿Recordás dónde fue el lugar donde disfrutaste mucho un plato de comida?

-Sí. Fue en el comedor del Automóvil Club en Cachi, Salta. 

-Ah, en el medio de la nada... ¿Qué tuvo de especial ese lugar?

-Mirá, llegamos por casualidad con unos amigos. Andábamos de recorrida y cuando tuvimos hambre buscamos algún sitio donde comer. Ese almuerzo fue maravilloso, te diría que es el lugar donde más disfrute de una comida en mi vida. Primero porque el entorno era increíble, un jardín con vista a las montañas, el mozo una maravilla y además no hubo sorpresas desagradables, lo que nos prometió el mozo que íbamos a comer fue eso y nada mas ni nada menos. La pasta rellena era casera, los que prefirieron carne disfrutaron de una carne en su punto justo. Pedí un sabayon de postre y vino ¡tibio!, perfecto. Lo mismo que el flan. Una delicia. Se notaba que las personas que llevan adelante ese lugar son gente que aman su profesión. Personas agradables por donde las veas. Es muy importante que las personas que preparan comida para otras no sean tilingos o modernosos de ésos que te hacen sentir que te están haciendo un favor. Todo lo contrario, la comida tiene que ver con el amor más primigenio. ¿O no? A mí me gustan los lugares donde la comida no sea pretenciosa, sino que todo esté hecho con a morosidad. Porque si yo tengo que saciar mi hambre me puedo sentar a comer un sandwich en la vereda. Pero si tengo que elegir un lugar para comer tiene que ser un lugar en el que sienta que calidez. Por ejemplo, la sopa que te hacía tu abuela con lo que había en su cocina, era una sopa increíble porque estaba hecha con ese amor que tiene una abuela por sus nietos. Y no era importante tu abuelita tenía solo para hacer una sopa o si tenía la heladera llena de comida. Sino el hecho en sí de que te hacía una sopa para vos. Eso es el principio de la calidez. La comida forma parte de un todo en el que yo me detengo no sólo a llenar mi panza sino también a llenar mi alma. 

-Es decir que no necesariamente vas a comer a lugares exclusivos...

-No. Ir a un restaurante caro sin que te importe lo que te sirven y cómo te lo sirven tiene más que ver con querer ser visto en ese lugar que con disfrutar de una comida. Hay gente a la que le pasa por ahí. Eligen muchas veces ir a comer a lugares donde ser vistos. Es una cuestión que tiene más que ver con el status que con la comida. Hay lugares que son maravillosos desde la decoración y la ambientación pero que la comida es un desastre. O la atención es un desastre. Yo no elijo esos lugares para ir. Tenía la costumbre desde chico de ir a un restaurante muy conocido y muy caro a comer puchero. El otro día fuí y el puchero era un desastre. Y la gente sigue eligiendo ir allí porque no se anima a decir que la comida es un desastre. Está yendo a un sitio exclusivo, gastando una fortuna en un puchero desastroso ¡cómo va a decir que la comida del lugar es horrible! A muchos les pasa eso. Para mí, la comida tiene que ser increíble, el lugar tiene que ser limpio y nada pretencioso y la atención tiene que ser maravillosa y perfecta. ¡Como en el ACA de Cachi!

-¿En tu ciudad encontrás un lugar en el que te sientas cómodo y puedas disfrutar de una buena comida?

-Acá en Buenos Aires, hay una parrilla que se llama Barbacoa, en el Pasaje Bollini entre French y Peña. Muy buena carne y excelente atención. Los chicos te pueden cambiar un plato con la mayor sonrisa. Te hacen sentir bien. Sí. Yo elijo esos lugares. Donde la comida es rica y te hacen sentir bien.


Compartir esta nota en